Por fin, el viernes 13, el buen tiempo nos permitió salir de la sede de Batá y desplazarnos a pie hasta las instalaciones de SADECO, donde llevamos a cabo un taller de reutilización de telas junto a su equipo. En esta actividad participaron nuestro alumnado de 1.º a 4.º de Educación Primaria y los compañeros y compañeras pertenecientes al programa Caixa ProInfancia.
Al comenzar el taller, los monitores de SADECO realizaron una presentación en la que explicaron las funciones principales de la empresa y repasaron conceptos básicos sobre reciclaje, como los diferentes tipos de contenedores y el uso correcto de cada uno de ellos. Uno de los aspectos que más sorprendió al alumnado fue conocer cómo se construye un vertedero y la gran cantidad de residuos que puede llegar a acumular.
Tras este repaso de contenidos y la adquisición de nuevos conocimientos, dio comienzo la parte práctica del taller, centrada en la reutilización de prendas de ropa que ya no se utilizaban. El objetivo era darles una nueva vida de una forma sencilla y creativa. En primer lugar, los participantes diseñaron en papel las letras o formas que querían plasmar en sus camisetas y posteriormente las recortaron. A continuación, afilaron ceras de diferentes colores para obtener virutas que servirían como elemento decorativo. Finalmente, los monitores colocaron papel de horno sobre las camisetas y aplicaron calor con una plancha, consiguiendo que la cera se derritiera y quedara fijada en la tela con las formas y colores elegidos por cada niño y niña.
El resultado fue una camiseta completamente renovada, diferente a la original, que ahora podrán seguir utilizando en lugar de desecharla.
La actividad fue muy divertida y los niños y niñas se mostraron muy satisfechos con el resultado final, especialmente por haber creado sus propias camisetas. Además, tuvo un gran valor educativo, ya que no solo se reforzaron las normas de reciclaje, sino que también pudieron comprobar de primera mano formas sencillas y eficaces de reutilización. Asimismo, el taller permitió trabajar normas de convivencia y comportamiento, además de valores como la cooperación y la ayuda mutua, puesto que, aunque cada participante elaboraba su propia camiseta, se ayudaban entre ellos en la creación de los moldes y la preparación de las ceras.









